Un sofá, sea pequeño, mediano o grande, consta como máximo de cuatro partes: asientos, respaldos, brazos y patas. Todas estas partes, de forma independiente, se pueden personalizar para diseñarlo y fabricarlo tanto al gusto como a las necesidades del cliente.
Asientos

En los asientos se puede elegir la altura de sentada, el fondo de sentada, la densidad, el diseño o la opción de mecanismos.
Respaldo

El cliente también puede elegir el diseño, la altura, la densidad e incluso la opción de mecanismo.
Brazos

También se puede escoger el diseño, el ancho, el alto, la inclinación, la opción de mecanismos o complementos, y si deseamos acabado en madera, tapizado o almohadón.
Patas
Por último, la pata: diseño (cuadrada, rectangular, en escuadra, ovalada, cilíndrica, cónica, etc.), acabado en todo tipo de tono en madera o metálico, y altura, entre otros detalles y conceptos a elegir.
Tapizado

Hay multitud de telas: lonetas, chenillas, microfibras, polipiel o piel, que se adaptan a la necesidad o gusto del cliente. Por ejemplo:
- Personas con alergia
- Mascotas en casa
- Niños pequeños
- Sofás destinados a bares o restaurantes
- Elementos de exterior para terraza o jardín
Volviendo a los asientos: altura de sentada
Además de responder al gusto del cliente, la altura de sentada es muy importante para personas mayores o que les cuesta levantarse, ya que una altura alta facilita su vida cotidiana. Lo ideal es que puedan tocar con el pie en el suelo.
Fondo de sentada
Se adapta a personas de diferentes tamaños:
- Una persona pequeña necesitará un fondo de sentada corto, para que la espalda no se le vaya demasiado hacia atrás y no tenga que ponerse cojines detrás.
- Una persona alta necesitará un fondo de sentada más largo, para que una vez sentado recoja bien hasta el final de la rodilla.
Densidad o dureza
Depende obviamente de la comodidad o gusto del cliente, pero en determinadas situaciones es una necesidad. Si hay personas de mucho peso u obesas, se requiere una densidad con HR (alta resiliencia) adaptada a soportar un gran peso. Asimismo, se pueden reforzar los bastidores de muelles y la estructura.
Diseños en los asientos
También se pueden realizar diseños más lisos y rectos, más curvados y cóncavos, y detalles como el capitoné. Además, se puede añadir un mecanismo relax (manual o eléctrico) y extensibles frontales con ruedas o guías, tanto manuales como eléctricos.
Volviendo a los respaldos
El cliente puede optar por una línea más minimalista o vanguardista, o una línea más clásica o voluminosa.
La altura del respaldo influye de manera muy importante si el cliente quiere que, una vez sentado, le recoja la cabeza. Esto obliga a realizar respaldos muy altos para personas altas o con una forma de sentada muy recta.
Los respaldos se pueden realizar:
- Con fibra, si el cliente desea una comodidad suave.
- Con goma o HR, si desea una comodidad más rígida o firme.
Del mismo modo, en cualquier respaldo se puede incorporar cabezales abatibles: de 90°, pared "0", o de 180° con carraca clásica.
Brazos: dos líneas diferenciadas
Existen dos líneas muy diferenciadas:
- Acabados en madera tapizada
- Acabados con almohadón
En ambos tipos de brazos se puede definir el ancho y la altura, siendo los brazos con almohadón, obviamente, más suaves y mullidos que los de madera tapizada.
Dentro de un espacio determinado, el volumen y ancho del brazo determinará el espacio útil interior. Por lo tanto, en situaciones donde no hay demasiado espacio disponible y se tienen que sentar varias personas, es aconsejable hacer un brazo reducido.
Los brazos tienen varias opciones de complementos:
- Brazos con interior puf
- Brazos con interior arcón
- Complemento USB
- Brazos con mesa plegable, con alas, o incluso posavasos
Patas: funcionalidad y diseño
Si el cliente valora pasar un robot Roomba, necesitaremos unas patas de alrededor de 10 cm para que pueda desplazarse debajo del sofá. Asimismo, las patas altas facilitan la limpieza con mopa o fregona, y son muy aconsejables en composiciones grandes en L, como rinconeras o chaise longues, donde es complicado mover los sofás.
El resto de opciones (diseño, acabado, forma, ancho, etc.) dependen exclusivamente del gusto del cliente.
Tapicería: aspectos a valorar
Además de que el cliente busque un tejido o color concreto, hay ciertos aspectos importantes:
- Personas con alergia: telas 100% naturales de algodón o lino.
- Mascotas en casa: existen telas diseñadas para su fácil mantenimiento, limpieza y extracción de pelos. Se suelen denominar tejidos pet friendly. Para gatos existen tejidos específicos llamados cat scratch.
- Niños pequeños: recomendables las telas microfibra, que son prácticamente lisas, sin trama y sin hilo, lo que favorece mucho su limpieza y mantenimiento, siendo además más resistentes a la fricción y los roces.
- Bares, restaurantes, pubs, discotecas, etc.: es imprescindible trabajar con telas ignífugas de la mejor calidad posible. Esto no es un gusto, es una obligación.
- Exteriores (jardines, terrazas o patios): existen determinadas polipieles de calidad superior que permiten tapizar sofás o sillones para exterior.
La piel: importante

Hay que tener en cuenta que, si no es 100% piel, va a dar problemas. Las pieles rectificadas o recicladas se pueden agrietar, cuartear o incluso pelar con los años. Es preferible cualquier tipo de tapicería antes que una piel que no sea plena flor.
La piel plena flor necesita un cuidado especial:
- Su limpieza es muy fácil, con solo un trapo de cocina húmedo.
- Es sensible a la fricción: si no tenemos cuidado, se pueden ir acumulando marcas, rasgaduras o arañazos.
- Para que mantenga su vigor con el paso de los años, hay que hidratarla cada uno o dos años con crema específica. De no ser así, se notará reseca y algo arrugada por falta de hidratación.
Para finalizar
Un sofá personalizado es todo aquel realizado de forma completamente artesanal y 0% industrial, que permite al cliente seleccionar y detallar cualquier parte y concepto de la composición. Influyen tanto aspectos de gusto y diseño como aspectos que son de absoluta necesidad para diferentes tipos de personas.
